Via Crucis
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El día 3 de Marzo, cuarto lunes de Cuaresma, la imagen de Nuestro Padre Jesús Cautivo de Belén, presidió el Vía Crucis de las Hermandades y Cofradías de Carmona.
Antes del comienzo de este piadoso acto el Hermano Mayor impuso en presencia del Sr. Alcalde, la medalla de la Hermandad a todos los saeteros que participarían en el mismo.
Las estaciones hacia Santa María se realizaron por el itinerario del Santo Vía Crucis, erigido canónicamente por nuestra Hermandad en el año 2000, habiéndose realizado una decimoquinta y última en el altar mayor de Santa María, efectuándose a continuación una meditación general, que correspondió a nuestro Párroco y Director Espiritual José Antonio García Benjumea. Se finalizó con el canto del Salve Madre a nuestra Patrona.
Dada la distancia de nuestra capilla a la iglesia Prioral, el Vía Crucis se inició a las 8 de la tarde, sin misa previa.
El cortejo estuvo compuesto, por la Cruz de Guía, precedida por dos hermanos con trajes de libreas, cedidos por la hermandad sevillana del Santo Entierro. Tras ella iban todos los fieles en general y las hermandades en el orden de la procesión del Corpus, a continuación el guión franciscano, nuestros hermanos portando cera, le siguió el estandarte corporativo, que antecedió a la Junta de Gobierno. Seguidamente iban los lectores de cada Hermandad, exhermanos mayores, hermanos mayores de las hermandades de penitencia, gloria y sacramentales, y los representantes de la Mesa Permanente del Consejo, acólitos, la Presidencia con el Vicario Parroquial Agustín Ortega, Presidente del Consejo, Manuel García Ramos, Alcalde Antonio Cano Luis y el Hermano Mayor José Antonio Armijo. El paso iba escoltado por hermanos portando tulipones, y tras el se situaron los cantores de la escuela de Saetas.
Se estrenaron nuevas andas y faldones en damasco burdeos y galones. La imagen lucía su magnífica túnica bordada del siglo XVIII, cedida para la ocasión de manera extraordinaria por el Párroco de Santa María, José Antonio Gómez Coronilla. El paso iba con un monte de corcha adornado con exorno floral naturalista, iluminado por faroles de tulipas que nos había cedido la Orden Seglar Servita.
En la subida hacia Santa María, las estaciones del Vía Crucis fueron rezadas en los diferentes palos tradicionales, por los saeteros de la Peña Amigos de la Guitarra, dirigidos por Francisco Moya, que interpretaron los motivos de cada una de ellas. Las meditaciones correspondieron a los lectores designados por cada Corporación en cada una de las estaciones, según el orden acordado.
Las Hermandades participaron activamente a la ida, portando la imagen en los diferentes tramos, en los que les correspondía la meditación. En el recorrido de vuelta hacia San Francisco, fuimos acompañados por una capilla musical que interpretó las nuevas saetillas compuestas para la hermandad, y se realizó el Vía Matrix, -oración dedicada a la Virgen dolorosa, que recuerda el camino de Jesús al Calvario, a la inversa-, por los diferentes grupos parroquiales.
Para la ocasión, editamos una publicación con las letras de las saetas recopiladas y adaptadas por Antonio Ojeda Lancha, y con los nombres de las personas que las entonaron, texto de las meditaciones, y una cuidada introducción sobre el origen de este canto religioso, escrito por Antonio Montero Alcaide, bajo el título del Canto al Cante , así como una estampa recordatoria de este acto; habiéndose contado con la colaboración de las Delegaciones de Cultura y Turismo del Ayuntamiento de Carmona.