Pique Longue (3297m.)
Para más información: http://es.wikipedia.org/wiki/Pico_Vignemale
RESUMEN DE RUTA
Dia 1:
Salida del Refugio Casa de Piedra (1630m.)
Puerto de Marcadau (2578m.)
Refugio Wallon (1865m.)
Dia 2:
Refugio de Wallon (1865m.)
Collado de Aratille (2528m.)
Alto Valle del Ara (2350m.)
Puerto de Las Mulas (2591m.)
Refugio de Oulettes (2151m.)
Orquette de Ossue (2734m.)
Refugio de Baysselance (2651m.)
Día 3:
Refugio de Baysselance (2651m.)
Principio de Glaciar (2300m.)
Final de Glaciar (3000m.)
Pique Longue (3297m.)
Final de Glaciar (3000m.)
Principio de Glaciar (2300m.)
Refugio de Baysselance (2651m.)
Orquette de Ossue (2734m.)
Refugio de Oulettes (2151m.)
Día 4:
Refugio de Oulettes (2151m.)
Puerto de Las Mulas (2591m.)
Alto Valle del Ara (2350m.)
Choza de los Batanes (2100m.)
Cuello de Brazato (2578m.)
Refugio Casa de Piedra (1630m.)
Travesía completa: 4 días (aproximación, ascención y vuelta)
Desnivel acumulado positivo: 6000m..
Mochila a la espalda: 15kg.
Estado del Glaciar: nada de nieve, solo hielo... bastante peligroso.
Climatología: bastante bueno y sobre todo, despejado (suerte tuvimos para ser comienzos de septiembre)
Comenzamos...
Refugio de Piedra, a una altitud de 1630, y aunque integrado en civilización (Balneario de Panticosa) conserva la esencia de los refugios de alta montaña, con la peculiaridad de tener un platito ducha para el aseo, éste día le dijimos adios al aseo personal, la comida como es de costumbre... no mal del todo, se como bien, aunque algunas cosas como el pan se terminan echando de menos.
Día 1: Abandonamos el refugio y comenzamos a subir entre Pinos Negros, especie típica de esta zona de Pirineos y que solemos encontrar hasta una altura de 2000m. La subida es muy agradable, seguimos una corriente de agua en sentido ascendente, y el sonido de los saltos de agua amenizan el paseo.

Seguimos subiendo, ya hemos dejado atrás los pinos negros, el balneario, el lago, y cualquier resquicio de civilización, por lo que la sensación es ya de estar bien integrados en la montaña... no sabía yo las ganas que tendría de volver, jeje.

Seguimos subiendo, dirección Norte, dejamos a la derecha el responsable de la corriente de agua que hemos seguido en este primer tramo, el Ibón de Machimaña, y si alzamos la vista, a la izquierda tenemos el Gran Pico de Aratille (mañana pasaremos a sus piés) y a la derecha... el majestuoso Vignemale, que siendo más alto que el Aratille al estar éste más cerca la perpectiva nos engaña y hace perder categoría a La Pique Longue, cosa que cambiará desde la cima.

Después de siete horas de camino llegamos por fín al Puerto de Marcadau (2578m.) frontera física entre España y Francia. Echamos una última miradita hacia La Patria y comprobamos que hemos dejado bastante atrás el Ibón de Bachimaña, y que aún podemos ver La Pique Longue del Vignemale a la izquierda, dentro de un par de días la veremos bien de cerca.

Una miradita desde el mismo Puerto pero hacia Francia, valle de Marcadau, donde hacíamos noche.

Y ésta un poco más abajo al “revolver” la esquina, desde donde ya se veía abajo del todo el Refugio de Wallon, al pié de los árboles, ¿alguien lo encuentra? jejeje.

Después de dos horas bajando echamos una miradita atrás hacia el puerto de Marcadau, y os aseguro que la foto no hace justicia a la profundidad y magnitud del paisaje, parece que está ahí pero... no quiero ni pensar lo que tiene que ser subirlo, menos mal que la vuelta será por otro camino (aunque entonces no sabíamos que sería aun peor)

Aquí ya por fin dejando atrás el camino lunar y pisando hierbesita, cómo se agradece pisar en blandito, estábamos ya de piedras hasta los... y era el primer día!

Y por fin llegamos al Refugio de Wallon (1865m.) ...un poco los pies en remojo, cena bastante buena como es de costumbre y a la cama.

Dia 2: A la mañana siguiente y antes incluso de desayunar echamos una miradita hacia la primera etapa del día, Collado de Aratille, pero como veis el día no se presentaba muy claro, desayunamos y nos ponemos en marcha sin pérdida de tiempo.

Ya más avanzada la mañana las nubes se levantaron y nos dejaron ver la zona a la que nos dirigíamos, aunque el collado quedaba un poco más a la izquierda. La cordillera que forman las montañas vuelve a ser frontera natural con España.

Un trecho más a delante nos encontramos con esta joyita, Lac de Aratille, y al fondo por fin el Collado de Aratille (2528m.) que da paso a España, entre el Alphonse Meillon a la izquierda (2930m.) y el Gran Pico de Aratille a la derecha (2900m.), la perpectiva por la proximidad de los picos nos vuelve a confundir.

Ya en el collado y como es de costumbre... unas miradita atrás y vemos el lago como un simple charquito, y comprobamos que las nubes que amanecieron sobre el refugio siguen en el valle.

Y para adelante... El Puerto de las Mulas (2591m.) y paso a Francia de nuevo, no supimos porqué lo llamaban así hasta la vuelta.
Para llegar al puerto de las mulas había que bajar antes al Alto Valle del Ara. Valle abajo es la ruta de vuelta. Esta zona entre ambos puertos es terreno español.

Ya en el Puerto de Las Mulas volvemos a mirar atrás y si os fijais se puede apreciar levemente en la ladera de enfrente la traza del camino. Dicha traza la volveremos a ver desde la cima.

Al continuar la marcha comprobamos que el valle de Gaube está repleto de nubes, aunque nuestra única preocupación es tener un día claro el día de la ascensión final y disfrutar de las vistas. A partir de aquí volvemos a pisar terreno francés.

Ya casi abajo del todo parece que las nubes eran menos densas, y casi se podía ver el refugio, aunque no es fácil encontrarlo.

Aquí El Refugio de Oulettes (2151m.). He robado esta foto y la siguiente de otra ruta, cuando llegamos aquí no teníamos ganas ni de sacar la cámara, cansados no, lo siguiente.

Y si miramos para atrás... la cara norte del VIGNEMALE!!! El pico más alto es La Pique Longue, nuestro objetivo, aunque nosotros lo abordamos por la cara sur, esta cara es solo para vias de escalada. Una vista magnífica, pero que no hace más que recordarnos que para conseguir el objetivo aún nos quedaba ese dia un último tirón hasta el siguiente refugio, Baysselance (2651m.), pasando previamente por la Orquette de Ossue (2734m.) quedando a la izquierda de esta vista, el puerto de las mulas queda a la derecha.

De este último tirón de subida no tengo fotos, el agotamiento no me dio para más, en fotos desde la cima se ve perfectamente la traza seguida. Aunque tampoco es mía os dejo una foto del Refugio de Baysselance desde la Orquette de Ossue, donde hicimos noche.

Dia 3: A la mañana siguiente ésta fue la vista que nos encontramos, suerte encontrarnos por encima del mar de nubes. La cordillera que tenemos enfrente es frontera, justo detrás, Aragón. El punto más alto que veis enfrente es el pico Taillón (3144m.) conseguido hace dos años, y la “mella”, La Brecha de Rolando. Desde allí se veía igualmente Vignemale, y en la cima del Taillón se fraguó esta travesía.

Una vez bordeada la primera loma de la foto anterior torcemos a la derecha y...
¡¡¡GLACIAR A LA VISTA!!!

Digno de comentar que el glaciar de Ossue tiene dos particularidades, una que tiene un quiebro en planta por la zona derecha, por lo que el glaciar se arruga y dificulta muchísimo el paso, por lo que se tiende a subir por la izquierda, la otra es que tiene un aumento de pendiente al principio, ¿eso en qué nos afecta? para que lo entendais, es como si doblamos una tarta, antes de partirse empiezan a salirle grietas, y no era difícil encontrarse con “regalitos” como éste, ésta concretamente tenía un salto de un metro y de 20 a 30 metros de ancho, de fondo era difícil calcularlo pero oscuro os aseguro que estaba, ¡¡que miedo!!.

Una vez pasada la curva del glaciar y la pendiente se suaviza se tiende a ir para la derecha, en busca de la última trepada, en la base soltamos mochila, crampones, piolest y subimos solo con lo puesto.

¡¡¡Y POR FIN LA CIMA!!!

Lo que se ve a mis espalda por encima del glaciar es la Cresta del Monferrat, vía de acceso a La Pique Longue sin necesidad de pisar glaciar.
Menudas vistas, abajo el Refugio de Oulettes con la caída libre del paredón de la cara norte a nuestros pies, a la izquierda la bajada desde el Puerto de Las Mulas, y a la derecha la subida hasta la Orquette de Ossue, si os fijais se pueden ver las “z” del camino señaladas en el terreno.

Aquí la continuación de la subida hasta Orquette de Ossue. Una vez en el puerto solo quedaba una pequeña bajadita hasta el refugio de Baysselance, que se aprecia muy chiquitín en la foto.

Centrada en la siquiente foto está la diagonal que va desde el Collado de Aratille (debajo del laguito) hasta el Puerto de Las Mulas (a la derecha, no se ve por tener un pico delante). Los picos que quedan encima de la diagonal tanto a la derecha como a la izquierda del laguito son El Alphonse Meiilon y El Gran Pico de Aratille respectivamente, si recordais son los picos que anteriormente se veian por encima al Vignemale pero... a la vista está, están muy por debajo. El valle donde hicimos la primera noche (Refugio de Wallon) seguía estando con nubes.

Y el glaciar de Ossue visto desde la cima, los pliegues de la izquierda son debidos a la curva en planta, las líneas negras de la parte derecha y otras que no se ven son las grietas debidas al cambio de pendiente. Decir que la pendiente al final del glaciar es tan pronunciada que no se veía la bajada, era como tener enfrente tuya un horizonte de hielo, conforme avanzabas ibas viendo más bajada.

De la vuelta por el glaciar tengo historias para aburrir, la subida y supongo que gracias a la adrenalina no nos supuso problema, con los crampones es un gustazo, nos limitamos a evitar donde veíamos peligro (grietas) y a subir y a subir, como el resto de la travesía, era cuestión de tiempo llegar a la cima, hay que tener en cuenta que a la hora que subimos estaba el hielo bastante duro, pero a las cinco horas cuando bajamos, de pegarle el sol el glaciar literalmente se estaba descongelando, con sus escorrentías de agua pertinentes, algunas de ellas desaparecían de momento y fue entonces cuando fuimos conscientes del peligro que corríamos, dos personas, sin acordonar, pisando un queso gruyer hueco y en descongelación... de corazón os digo que no he pasado tanto miedo en mi vida - sin adrenalina y con la cabeza puesta en la vuelta a casa - a cada paso era pensar ¿qué habrá debajo? ¿aguantará mi peso?, el de delante mirando cada dos por tres al de atrás, y el de detrás sin perder de vista en ningún momento al de delante, aunque pocas esperanzas tenía el que cayese pues todas esas escorrentías de agua cuando desaparecen de la superficie forman todo un laberinto de túneles inundados de agua, y no hizo falta que nadie nos dijera que las posibilidades de salir con vida de un accidente así eran más que nulas. Gracias a Dios no hubo problemas y pudimos salir de allí sanos y salvos.
Ya de vuelta en el Refugio Wallon echamos una miradita al valle que esa misma mañana estaba sumergido bajo el mar de nubes, vaya cambio eh!

En el refugio hacemos una breve parada, comentamos con transeúntes el estado del glaciar y nos cuentan que uno de ellos, bajando, se montó en una placa de hielo y empezó a bajar como esquiando, rápidamente reaccionó y pegó un salto de la placa parándose ésta unos metros más abajo ¿esperando un nuevo transeúnte quizás? menos mal que no le pasó en la zona de pendiente pronunciada sino creo que no lo cuenta. En fin, llegamos a la conclusión que glaciar a final de verano... NO MOLA!!! y proseguimos la marcha.
Aquí la bajada desde La Orquette de Ossue al Refugio de Oulettes donde hacíamos la última noche, bajada de dos horas que después de lo acumulado no fue fácil, pero el hecho de ser suelo firme le quitaba importancia y volvía a ser “cuestión de tiempo”.

Dia 4: Último día de travesía, bien temprano ponemos rumbo al Puerto de las Mulas, compartimos subida con unos amigos andorranos, foto cortesía de ellos, el de negro un servidor, el de atrás mi compañero de fatiga Fernan

Seguimos subiendo, este es el paisaje lunar al que en ocasiones me he referido, piedra, piedra, y más piedra.

Y más piedra... aunque ya veíamos el puerto a lo lejos...

Realmente es un puerto bastante duro, tanto por el desnivel como por el tipo de terreno y por la pendiente. Dicen las malas lenguas que para encontrar el camino antiguamente soltaban a una mula, animal único caracterizado por subir pendientes y capaz de hacerlo por el camino con la pendiente menos escarpada, si no es capaz de subir una mula ve preparando las cuerdas y los arneses, jajaja.
Y ya por fín en el Puerto, las cuatro mulas campeonas del día, a la derecha Carme y Pep, los andorranos ¡¡¡un saludo chicos!!!, y a la izquierda pues los dos incansables, Fernando y Yo.

A partir de aquí nuestros caminos se separaban, ellos iban para el Collado de Aratille (derecha), nosotros Valle del Ara abajo...

.
Pudimos comprobar que este valle estaba poco pisoteado, no era difícil sorprender a rebecos remontando algún risco o la huída desesperada pero a su vez lenta de multitud de marmotas, que por esta zona abundan de manera sorprendente, la verdad que fue un paseo bastante agradable. Los rebecos son una especie de ciervos, bastante tímidos, por lo que pillar a alguno desprevenido es algo inusual, pero las marmotas son otra historia, tienen una vista muy poco desarrollada, al contrario que el oído, por lo que si se anda en silencio se pueden ver sin ningún problema, si se asustan u oyen algo extraño se quedan de pié petrificadas, como en alerta, intentando reconocer el ruído que han escuchado, se avisan entre ellas con un silbido muy característico (alguna confucisión creo en el grupo, jeje) y si se vuelven a asustar corren despavoridas en busca de su madriguera, pero por su condición física no ha mucha velocidad, si las vieseis correr... entre los reflejos dorados de su pelaje y el culete gordote que tienen... son graciosísimas.




Continuando con la ruta y según la planimetría con la que contábamos debíamos bajar por el Valle del Ara hasta la cota 2200, encuentro de dos cascadas y en cuyo cruce se encontraba la “Choza de los Batanes”, desde esta choza se afronta la última subida hasta los 2578m. (Cuello de Brazato). Controlando el altímetro y pendientes de la “dichosa” choza nos encajamos en 1800m. en un cruce de dos cascadas pero sin rastro de la cabaña. Cegados por llegar a casa lo antes posible decidimos obviar la choza y proseguir con la ruta pero en un determinado momento y subidos ya 300m. de desnivel empieza a no cuadrarnos demasiado la ruta seguida, es éste el mejor momento para recular y volver al cruce de las dos cascadas para pensar. En este punto avistamos a lo lejos un pastor local, nos acercamos y nos informa que el cruce de dos cascadas que da paso al Cuello de Brazato no es éste, es otro que hemos dejado atrás y de idénticas características, le decimos que no hemos visto choza alguna y nos dice que la desmontaron hace un tiempo. Es por ésto por lo que no se debe bajar la guardia en ningún momento, cosa que suele pasar el último día de travesía cuando ya uno solo piensa en llegar cuanto antes. Con la ruta ya clara y aunque los ánimos de este señor no acompañaban (no nos veía capaces de llegar en menos de cuatro horas) nos ponemos en marcha lo antes posible y subimos hasta encontrar de nuevo el primer cruce de cascadas a 2200m. Con la última subida ante nuestros ojos echamos cuentas y entre una equivocación y otra ya habíamos acumulado más del desnivel necesario, y aunque la moral estaba un poco por los suelos, no nos quedaba otra que... “tirar parriba”. Ni que decir tiene que de esta zona no hay registros fotográficos, solo pensábamos en poder llegar al menos con luz natural. Recuerdo esta última subida como la peor de toda la travesía, no por el desnivel real, sino supongo que por el cansancio acumulado de toda la travesía y por la equivocación.
Cuento ésto para hacer ver lo fácil que es perderse, incluso habiendo estado mi compañero por allí años atrás y yo con conocimientos suficientes como para hacer una lectura correcta del plano no fue suficiente para evitar la equivocación, gracias a Dios si para rectificar a tiempo.
Y por fín llegamos al Cuello de Brazato (2578m.), si el pastor nos daba cuatro horas para subir, nosotros lo conseguimos en dos horas y media – me gustaría haberme encontrado con este hombre aquí arriba y decirle un par de cosas a la cara, si supierais la de cosas que me soltó el tío allí abajo, jajaja.
Una miradita atrás para decir adiós al Vignemale, no se ve directamente La Pique Longue pero detrás de esos picos (derecha) está el glaciar, lo que se ve es toda la Cresta del Monferrat.

Llegados a este punto ya solo quedaba una bajadita hasta Panticosa, aunque el diminutivo es más por el cariño que por otra cosa pues la bajada era nada más y nada menos que de un desnivel de 900m. aproximadamente.
Una miradita hacia adelante desde el mismo puerto, el agua es uno de los Ibones de Brazato, nuestro rumbo, ligeramente hacia la izquierda

Dejando atrás los Ibones (2485m.) y el Embalse de Brazato (2275m.) ya solo quedaba bajada, bajada, y más bajada. El Balneario de Panticosa queda en el fondo del valle.

Continuamos bajando y cuando nos venimos a dar cuenta estamos rodeados por los primeros Pinos Negros, cálida bienvenida puesto que no significa otra cosa que la cercanía del final de la travesía. De hecho al poco tiempo ya vemos a lo lejos el Balneario y el lago en su totalidad.

Desde este punto y aunque quedase aun bastante por bajar el cuerpo se relaja, y psicológicamente al menos, la travesía llega a su fin.
Os dejo con un planito de la zona y la ruta marcada, si alguien quiere más información o alguna foto con más resolución no tiene más que pedirla.

No me queda más que decir que ha sido una experiencia inolvidable, intensa, pero muy gratificante a nivel personal. Animo a todo el que pueda a que se lance, y aunque requiere un mínimo de preparación física previa, entiendo que está al alcance de cualquiera que quiera vivir la experiencia.
Un saludo a todos y... nos vemos en el campo;-)

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